El impacto del coronavirus en las ONGS
14 de maio de 2020
¿Cómo el nuevo coronavirus impacta a las ONGS y a sus atendidos?
Diversas dudas han surgido en cómo las Organizaciones de la Sociedad Civil o ONGs deben agir en este nuevo escenario de pandemia de virus. Para apoyar a los emprendedores de ONGS (así llamamos los gestores) a informarse y a tomar mejores decisiones, Phomenta, en asociación con Institutos, Fundaciones, empresas y otros colaboradores del ecosistema de impacto, pone en marcha un portal gratuito de compartición de información sobre los impactos del virus en el tercer sector. Nuestro objetivo es llevar buenas prácticas, análisis, noticias y conocimiento para que las ONGs tengan más herramientas para trabajar en este nuevo contexto.
Mapa OMS
Entienda un poco más de la situación actual y los impactos para la operación, gestión, recaudación de fondos y servicio de las ONGs en nuestro texto abajo.
Contexto
El nuevo coronavirus, denominado Sars-Cov-2, que causa la enfermedad COVID-19, es la actual y más importante preocupación de todo el mundo. Gobiernos, empresas y la sociedad civil están en estado de alerta debido a todo el impacto que el coronavirus está causando.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha decretado en el 11 de marzo que el virus se trataba de una pandemia, o sea, el cuadro más grave si comparado a un brote o a una epidemia, atingiendo todos los continentes y causando millares de muertes.
Acciones para contener el virus
A fin de evitarse una mayor diseminación del virus, diversas acciones están siendo emprendidas por gobiernos y empresas. Algunas de ellas son: cuarentena para las personas que han viajado para las áreas de riesgo, trabajo remoto, cancelación de reuniones, clases y eventos con aglomeraciones, además del aplazamiento de viajes.
Estas medidas son importantes para “aplanar la curva” - término que uno debe haber escuchado en la TV o visto en gráficos compartidos en los últimos días - a fin de evitar una sobrecarga del sistema de salud.
El impacto de las medidas contra el coronavirus en las Organizaciones de la Sociedad Civil o ONGs
Inevitablemente, así como todo lo que pasa en el mundo, todas estas medidas impactan las organizaciones de la sociedad civil. De una parte, hay la suspensión en las actividades que atienden a los beneficiarios, y de otra, hay la migración de los funcionarios para el trabajo remoto - incluso las fuentes de renta y las finanzas de la organización son impactadas. Abajo detallamos cada uno de estos puntos:
Atendidos
Organizaciones que realizan actividades en grupo, sean clases, refuerzo escolar, talleres artísticos o reuniones de equipos de voluntarios para debate de un tema y acciones en la ciudad tendrán en gran parte sus actividades suspendidas.
A pesar de que la suspensión de las actividades para control de la diseminación del virus sea necesaria, diversas preguntas surgen, por ejemplo:
- ¿Dónde las familias que necesitan trabajar dejan a sus hijos, cuando la ONG es el local en que estos pasarían el día?
- ¿Cómo los niños, jóvenes, adultos y ancianos van a alimentarse, cuando la ONG les proporciona las principales comidas del día de esas personas?
- ¿Cómo las personas realizan tratamientos de salud o psicológicos, cuando la ONG les proporciona gratuitamente el acceso a esos servicios?
Trabajo y actividades remotas
Diversas empresas están migrando hacia un régimen de trabajo remoto para sus funcionarios. Es esperado, a partir de las recomendaciones de los órganos de salud, que las ONGs traten de adoptar las mismas medidas. Y en este escenario, más dudas son planteadas:
- ¿Cómo utilizar herramientas digitales para la comunicación entre personas y también para hacer reuniones?
- ¿Cómo utilizar herramientas en la nube para la ejecución de las actividades?
- ¿Cómo migrar parte de las actividades con los atendidos hacia el medio digital? ¿Y si gran parte de ellos no tiene acceso a la internet, o ni mismo a un ordenador, en sus casas o barrios?
- ¿Cómo repensar el trabajo del equipo, en el caso de que el servicio esté suspendido?
Ingresos y recaudación de recursos
Las noticias ya enseñan como el nuevo coronavirus está impactando las empresas y la economía en general. Restaurantes cerrados o con movimiento bajos, pasajeros cancelando viajes, compañías aéreas reduciendo el número de vuelos y empresas cancelando eventos y congresos. El impacto directo en estos sectores reflejan indirectamente en muchos otros. Un ejemplo son los cortes de empleo y reducción de los sueldos que hacen con que las familias disminuyan el consumo, lo que impacta la economía de manera general.
Para las organizaciones, podemos prever los impactos en diferentes tipos de fuentes de ingreso. Impactos más directos como la cancelación de eventos de caridad (cenas, fiestas beneficas) y disminución de movimiento o el mismo cierre de bazares, que son fuentes importantes de renta para diversas ONGs, o indirectos, por ejemplo, en la reducción del ingreso de las familias haciendo con que estas prioricen otros gastos que no la donación. En medio plazo, la cancelación de edictos y reducción de los recursos disponibles para proyectos de incentivos fiscales de las empresas que tuvieron grande reducción de ventas.
Ante a esa situación en relación a los ingresos de las ONGs, otras dudas aparecen:
- ¿Cómo comunicar a los donadores y colaboradores de la importancia de esos fondos para este momento de la organización?
- ¿Cómo pensar en nuevos modelos de generación de ingresos?
Control de las finanzas
Agir y adaptarse rápidamente a los cambios traídos por la actual circunstancia es muy relevante del punto de vista financiero de su organización. Las premisas que nortearon su presupuesto de 2020 han cambiado. Por eso, la organización necesita rever urgentemente sus costes, que es la parte sobre la cual el emprendedor tiene control directo. Si uno espera mucho y los ingresos disminuyen puede hacerse tarde y la condición financiera - estamos hablando de la caja chica! - puede empeorar, lo que llevará a decisiones y cortes mucho más drásticos.
Pero, por otro lado, también es importante tener cuidado con decisiones precipitadas que pueden ser prejudiciales. El momento es de precaución alineada a agilidad, pensando en la continuidad de la organización en los tiempos pos crisis.
Algunas preguntas pueden brotar en este punto:
- ¿Cuáles planes de ampliación, inversiones y/o compras pueden ser aplazados?
- En cambio, ¿cuáles planes aplazados deben ser acelerados ahora, pues van a traer más eficiencia y adecuación a la nueva realidad?
- ¿La organización posee clasificados sus gastos y costes en 1) esenciales (o obligatorias) y 2) no esenciales (o no obligatorias), para priorizar eventuales cortes?
- ¿Cómo reaccionar rápido en la readecuación de los gastos, de forma a mantener un caja sano para la organización?
Las capacidades para superar esta crisis
Esta no es la primera ni será la última crisis que las ONGs enfrentarán. No es solo un momento de cautela, sino que también de agilidad, de buscar informaciones de confianza para proyectar escenarios posibles y tomar decisiones informadas y precisas en el corto plazo (crisis) y medio plazo (pos crisis).
Algunas capacidades van a ser esenciales para las organizaciones en ese momento. Una de ellas es adaptarse de manera rápida. Esto significa tener momentos para analizar las informaciones disponibles y hacerlas fluir con más velocidad dentro de la organización. De esa manera será posible innovar en otras capacidades como la de una organización sostenerse (recursos financieros y humanos) y hasta la misma forma de relacionarse con atendidos, socios y sociedad. Además, para el trabajo remoto, la capacidad de digitalización de las actividades, procesos y comunicación serán esenciales, siendo necesario autonomía para que los equipos realicen sus actividades - centralización en los gestores es un gran problema en este momento.
¿Quien es Phomenta?
Somos un negocio social que tiene el propósito de llevar educación en gestión e innovación hacia las ONGs, para que tengan más eficiencia y nuevas formas de sostenerse económicamente, y así aumentar su impacto social y ambiental.
Original: https://phomenta.com.br/o-impacto-do-coronavirus/
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A Inteligência Artificial (IA) não vai salvar nenhuma Organização da Sociedade Civil (OSC). Todo mundo já entendeu que ela é indispensável, que agiliza os processos, que ajuda no corre do dia a dia e que tem mil e uma utilidades. Mas ela, sozinha, não vai tirar a sua organização do vermelho e nem vai desafogar a sua equipe. A IA é uma ferramenta poderosa para apoiar a sua gestão, mas ela só funciona se for treinada e alimentada do jeito certo. E a grande pergunta é: você já sabe como fazer isso? A verdadeira inovação da tecnologia no terceiro setor não está nas ferramentas gratuitas e famosas que todo mundo usa na internet. O segredo está em construir uma estratégia modelada exclusivamente para a captação de recursos via editais. Se as exigências de quem financia mudaram, a forma como as ONGs planejam seus projetos precisa evoluir na mesma velocidade. É exatamente por isso que nasceu o Captação com Causa. 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Escrever um projeto para um edital é complexo. Os formulários exigem justificativas profundas, orçamentos detalhados e até análise de riscos. Para equipes que já passam o dia se desdobrando no atendimento direto às comunidades, a IA entra como copiloto. Ela assume o trabalho mecânico de escrever e revisar textos, devolvendo para o captador o que ele tem de mais escasso: tempo para pensar na estratégia. Mas… como não deixar o texto com cara de robô? As ferramentas gratuitas que vemos por aí costumam "alucinar", que é o termo técnico para quando a IA inventa dados falsos ou cria argumentos superficiais simplesmente porque ela não conhece a realidade da sua ONG. Para blindar os projetos contra esse erro, o Captação com Causa ajuda as organizações a criarem um ambiente protegido e seguro, alimentando a inteligência artificial com a identidade real da instituição. Esse treino consiste em criar um perfil superdetalhado dentro do sistema, incluindo: O histórico da organização e as causas que ela defende; A região onde ela atua e o perfil das pessoas que ela atende; Dados locais e o impacto real que ela já gera no território. Quanto mais rico e detalhado for esse perfil, mais a IA se transforma em uma assistente exclusiva da causa. A partir daí, a máquina passa a escrever falando a mesma língua do financiador. Ela aprende a usar os termos técnicos que os avaliadores de editais procuram, cruza as palavras-chave exigidas e ajuda a encaixar a história da sua comunidade dentro das metas do orçamento. Falando a linguagem de quem investe Hoje em dia, as empresas e institutos que financiam projetos sociais mudaram a forma de avaliar as propostas. Eles não olham mais apenas para o número bruto de pessoas atendidas; eles querem ver o valor real do impacto gerado. Por isso, o projeto treina a IA para usar uma métrica chamada SROI (Retorno Social sobre o Investimento) . Para se ter uma ideia de como isso funciona: pesquisas do setor mostram que, para cada R$ 1 investido em projetos sociais por meio de incentivos fiscais no Brasil, cerca de R$ 7,59 retornam em benefícios reais para a sociedade e para a economia. Quando a IA é ensinada a cruzar os dados públicos da sua cidade (como pesquisas do IBGE) com o histórico de entregas da sua ONG, ela ajuda a provar matematicamente o valor do seu trabalho. O seu projeto deixa de parecer um "custo" para o investidor e passa a ser visto como um investimento seguro e transformador. O que muda na prática para as organizações? Com esse método bem aplicado, as inovações que as ONGs podem esperar mudam completamente o jogo da captação: Fim do desespero de última hora: A organização sai daquele modelo de correr atrás de edital na véspera do vencimento e passa a ter uma rotina organizada e previsível; Propostas sem erros bobos: Os projetos ficam muito mais robustos, diminuindo drasticamente as reprovações por preenchimento incompleto, metas vagas ou erros de orçamento; Mais confiança dos financiadores: Uma ONG que consegue provar seu impacto com dados seguros conquista a confiança de grandes investidores e garante sua sustentabilidade no longo prazo. Quer saber mais sobre captação estratégica e tecnologia? Aproveite para conferir nossos outros textos sobre sustentabilidade financeira e inteligência artificial no terceiro setor: O perigo do "dinheiro a qualquer custo": não deixe a procura por editais desvirtuar a sua missão: Entenda como a urgência para acessar editais sem alinhamento prévio pode desvirtuar a missão institucional da sua OSC e saiba como selecionar financiadores que respeitem os seus valores reais. Por que sua estratégia de captação precisa de IA (urgente)?: Conheça os dados oficiais sobre a sobrecarga dos captadores de recursos no Brasil e descubra por que a inteligência artificial virou uma ferramenta de infraestrutura obrigatória para criar rotinas eficientes.

Você com certeza já viveu essa cena: o processo de seleção de voluntários foi um sucesso, a reunião de integração é melhor ainda e todo mundo sai motivado. Duas semanas depois, metade do grupo some sem dar notícias, os e-mails ficam sem resposta e, na hora daquela ação crucial, a coordenação precisa se desdobrar porque metade dos confirmados cancelou em cima da hora. Se a rotina da sua ONG parece um eterno ciclo de recrutar pessoas para cobrir o desfalque das anteriores, saiba que você não está só. Manter voluntários conectados a uma causa a longo prazo é um dos maiores desafios de gestão no Terceiro Setor. Para entender o tamanho do problema, basta olhar para o cenário nacional. Os dados da Pesquisa Voluntariado no Brasil, realizada pelo IDIS/Datafolha (2021) afirmam que, dos 57 milhões de brasileiros e brasileiras que realizam ou já realizaram trabalhos voluntários, apenas 12% fazem ações regularmente. Ainda de acordo com a pesquisa, embora o desejo de fazer o bem seja alto no país, entre os voluntários insatisfeitos e menos entusiasmados aparece a falta de motivação e de apoio/recursos, como fatores que trazem desengajamento.

Manter uma Organização da Sociedade Civil (OSC) de portas abertas no Brasil é um desafio diário de sobrevivência. Historicamente, a sustentabilidade financeira é o maior gargalo do terceiro setor, mas, frente ao montante de trabalho e às obrigações do dia a dia, ainda não conseguimos olhar para ela de forma estratégica. Assim, tratamos a busca por recursos como um evento de última hora, e não como um processo diário. Os dados do setor desenham um cenário alarmante sobre a estrutura das organizações brasileiras. Segundo a pesquisa da Associação Brasileira de Captadores de Recursos (ABCR)*, 37% dos respondentes apontam como a maior dificuldade da captação a necessidade de dividir o tempo com outras demandas da instituição. Na maioria dos casos, a função é acumulada pela diretoria ou por técnicos que já estão sobrecarregados com a operação na ponta. O resultado é um ciclo vulnerável, especialista em "apagar incêndios": uma corrida desesperada contra o tempo para preencher formulários complexos apenas quando o caixa já entrou no vermelho. Diante dessa escassez crônica de tempo, a Inteligência Artificial (IA) passou a ser uma ferramenta de infraestrutura obrigatória para viabilizar a sustentabilidade institucional, mas poucas organizações ainda sabem como usá-la. A maioria das ONGs usa IA sem estratégia A rotina ideal de captação exige monitoramento constante do mercado, leitura minuciosa de editais, adequação técnica de propostas e relatórios rigorosos de prestação de contas. Mas você leu bem: ideal . Não é o que temos à mão no dia a dia. Para equipes enxutas, a IA se tornou o caminho para assumir essa carga operacional. Na captação de recursos, a máquina atua — ou deveria atuar — como um copiloto técnico: fazendo a triagem de diretrizes complexas e adaptando a linguagem de projetos para diferentes perfis de financiadores, devolvendo ao profissional o tempo necessário para pensar estrategicamente. Porém, de acordo com o levantamento do Instituto para o Desenvolvimento do Investimento Social (IDIS) , feito com mais de 1,5 mil organizações, 62% assumem que ainda estão em um estágio baixo ou inexistente de adoção de IA. Vivemos em uma constante urgência para adotar a tecnologia, mas o pouco background gerou um uso amador e desordenado. Um mapeamento recente conduzido também pelo IDIS com mais de 500 entidades revelou que 95% das organizações sociais utilizam IA sem qualquer política ou orientação formal, e 75% dependem exclusivamente de ferramentas gratuitas de mercado. O risco aqui é que, com a soma da pouca estratégia e da falta de substância, as ONGs só consigam gerar, por meio da IA, propostas superficiais e desconectadas da realidade do território. São materiais incipientes, que podem levar à desclassificação imediata dos projetos pelos avaliadores dos editais. Como usar a IA a seu favor? Como resposta direta a esse cenário de equipes sobrecarregadas e necessidade de profissionalização tecnológica, a Fundação FEAC, com apoio do Instituto Phomenta, estruturou o projeto Captação com Causa. A iniciativa de 18 meses foi desenhada justamente para aplicar a IA como uma solução de sustentabilidade em 10 OSCs selecionadas de Campinas. Para combater o uso desordenado e a dependência de plataformas gratuitas apontados pelas pesquisas, o programa introduz no dia a dia das instituições bots customizados e programados especificamente para o contexto do terceiro setor. Em vez de soluções genéricas, as organizações ganham um sistema que filtra editais de forma preditiva e qualifica a escrita técnica das propostas, reduzindo drasticamente o tempo gasto na formatação dos projetos. O foco principal do projeto, que conta com um match funding de R$ 100 mil, é estruturar a captação como uma rotina viável. Por meio de assessoramentos individuais e coletivos, o programa prepara os profissionais para utilizarem a IA com postura crítica, garantindo que a tecnologia trabalhe a serviço da estratégia humana. Ao transformar a tecnologia em uma aliada, o Captação com Causa mira na mobilização de R$ 800 mil entre as participantes e na comprovação de que, com o método correto, a captação de recursos pode deixar de ser um susto sazonal e se tornar uma estratégia previsível, perene e sustentável. Quer saber mais sobre o Captação com Causa? Confira nosso último artigo! *Fonte: Censo ABCR

Quem está no dia a dia da gestão de uma ONG conhece bem o dilema: a gente passa tanto tempo cuidando dos projetos e atendendo a ponta que a nossa própria estrutura vai ficando para trás. Já diz o ditado: “em casa de ferreiro…”. Nosso financeiro roda no limite, a equipe fica sobrecarregada, os processos são travados e a liderança vive exausta. A verdade é que a gente se acostumou a operar no modo de sobrevivência. Então, que tal dar um passo para trás e avaliar o todo? Durante o FIFE 2026, o sociólogo Domingos Armani trouxe uma provocação que cutucou feridas necessárias. Ele alertou que muitas organizações ainda insistem em carregar crenças e estigmas que funcionam como mapas obsoletos. Só que, o grande problema de usar um mapa velho é que o mundo mudou, e o desenho antigo já não bate com o terreno real de hoje. Insistir na ideia de que investir na própria estrutura é "gastar dinheiro que deveria ir para o projeto" é um desses mapas velhos que precisamos rasgar. Fortalecer a casa, o chamado Desenvolvimento Institucional (DI), é o que garante que a ONG continue existindo e gerando impacto no longo prazo. E essa mudança de mentalidade muda tudo, inclusive o jeito de captar recursos. Mudar a postura para financiar a sua estratégia Captar recursos para o Desenvolvimento Institucional, ou seja para estruturar a gestão, investir em tecnologia e manter o time funcionando, exige parar de pedir dinheiro apenas para o "projeto da vez". No painel da Plataforma Conjunta, ainda no FIFE, o debate girou em torno de como virar essa chave diante dos financiadores. Para ajudar a avaliar como a sua organização está se posicionando, montamos um checklist prático com os principais aprendizados da mesa: Checklist de postura para o fortalecimento da ONG [ ] Você se explica pela estratégia ou pelo portfólio? Quando vai conversar com um parceiro, você gasta todo o tempo listando as oficinas da semana ou apresenta primeiro a missão e a visão de futuro da organização? Grandes parceiros querem financiar o futuro da sua causa, não apenas uma ação pontual. [ ] Você sabe compartilhar vulnerabilidades? Se a sua organização fosse perfeita e não tivesse nenhum problema de gestão, ela não precisaria de apoio. Fale da sua vulnerabilidade, mas com estratégia. Acompanha o próximo ponto! [ ] O desafio vem acompanhado de uma solução? Mostrar os pontos fracos da gestão para o parceiro só funciona se você já apresentar a rota para resolver o problema. A vulnerabilidade precisa vir colada com a sua capacidade de planejamento. [ ] O estigma da escassez foi abandonado? A gestão já superou a velha crença de que o Terceiro Setor precisa trabalhar sofrendo, com ferramentas defasadas e computadores lentos? Modernizar a estrutura interna é uma decisão de eficiência, não um luxo. Saiba que você pode merece e precisa de estrutura. Modernizar para não parar no caminho Se os mapas antigos não funcionam mais, o papel de quem gere é desenhar novas rotas. Olhar para o Desenvolvimento Institucional serve para dar musculatura para a organização. Quando paramos de “vender o almoço para pagar o jantar” e começamos a financiar a nossa própria estratégia, a ONG ganha a sustentabilidade que precisa para transformar a realidade na ponta de forma estruturada e contínua.
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